La noche no es muy fría y eso se agradece, detrás de nosotros alguna expedición más se deja ver por la luz de los frontales. Comenzamos subiendo una morrena para a continuación descender bruscamente por una cadena al otro extremo de la misma. El terreno es muy sinuoso con bloques de piedras y polvo cual cajón desastre... Tras casi 3 horas dejamos la angosta morena para por fin adentrarnos en el glaciar. Nos ponemos todo el equipo de escalada en hielo y comenzamos poco a poco intuyendo el terreno que debido a la poca nieve caída hace que el ritmo sea muy lento.







Grietas, puentes de hielo, paredes de hielo, seracs, etc... Un caos precioso pero que no permite un despiste nos rodea, hasta que por fin encontramos un plató con alguna huella que nos dirige más o menos a cima....
Llegamos al collado a unos 5600 mt cuando llevamos más de 7 h. de escalada, allí estamos protegidos bajo un serac y un muro de unos 10 metros que hay que escalar cuando el guía de una cordada destrepa y nos dice que en cumbre hay mucha ventisca y no merece la pena subir los 150 mt que faltan....
Dudamos en que decisión tomar pero algún miembro del equipo está con bastantes síntomas de mal de altura y por seguridad y viendo que en cumbre hay mucha ventisca decidimos dar la vuelta buscando la seguridad del Campo Base. El trabajo ya estaba hecho!
Justo a las 12 de la mañana, tras 12 h de ascenso llegamos a la seguridad del refugio.
Tras un pequeño descanso recogemos todo el material y bajamos 2 h más hasta llegar a Cebollapampa para coger el transporte que 4 h más tarde nos dejó en Huaraz... Una paliza de día....!